El presidente de Unión rompió el silencio después de la polémica venta de Franco Soldano a Grecia y dejó también conceptos calientes sobre la CD

El presidente Luis Spahn es el eje de todas las críticas tras la venta de Franco Soldano, ya que el club tenía la expectativa en el mercado de pases anterior de cerrar su venta en más de 3.000.000 de dólares, y se terminó yendo a cambio de solo 750.000 euros al Olympiacos de Grecia.

Esto derivó en un conflicto interno en la Comisión Directiva de Unión, donde el vice Emilio Lamas amagó con renunciar, aunque luego desestimó esa decisión pero fue muy duro con la actuación del máximo titular tatengue en el diálogo que mantuvo con Radio Gol 96.7.

Por este motivo, el presidente dio la cara y su versión de las negociaciones que encabezó para vender a Soldano en el diálogo que mantuvo con La Segunda de Radio Sol 91.5, donde comenzó calificando al momento institucional que atraviesa Unión, y dijo: «Es nuevo, distinto, hay una disconformidad que también la tengo yo, no estoy conforme con la evolución del caso Soldano, pero son las cosas que uno tiene que elegir y aceptar. Por otro lado positivo porque Rodrigo (Villarreal) lanzó un movimiento que tenía proyectado, por lo que la vida institucional del club se va a enriquecer con políticas distintas, aunque espero que no se prostituya con cinco o 10 listas».

Inmediatamente se le preguntó si se presentará en las elecciones que se realizarán a mediados de este año, y aclaró: «No estoy hablando de eso, estoy hablando que hay dos movimientos que le dan vida política al club que no tuvimos en las anteriores elecciones. Hay 50% de chances de que me presente, depende en lo que pase en los próximos 90 o 120 días, todo depende si el equipo funciona o no. Si el equipo no anda condiciona un montón, todo queda alejando y en segundo plano por los resultados del fútbol».

Se le preguntó si Emilio Lamas lo decepcionó con sus duras declaraciones, y tiró: «Cada uno es como es. Cuando uno arma una comisión espera sacar de los 35 colaboradores lo mejor de sí, a algunos le sale lo peor. Era un hombre con experiencia, había participado de listas con Malvicino, Citroni, cuando compartimos con Molina… Tiene una historia muy extensa en su vida y en el club. Vive todo apasionadamente, cuando uno se maneja 100% por impulsos se puede equivocar y mucho. No supo construir en los niveles de su vida privada y en la institución un liderazgo sin quiebre, sin choques y sin protagonismo«.

Y agregó: «En cuanto a Soldano se cree que es un negocio de Unión. Acá hay tres partes, los posibles adquirentes, el jugador y nosotros. La venta no fue satisfactoria porque no fue en la cifra que pretendíamos.La gente cree que esto es sujeto a ilusiones. Cuando queríamos venderlo mejor hace un año no quería estar en el país. Teníamos una alternativa con Estudiantes, pero decidimos que se quede por lo deportivo. Cuando decidimos venderlo en julio no logramos ofertas de acuerdo a las expectativas, nos ofrecían 2.500.000 de euros por el 100% de la ficha y decíamos que tenía que valer 3.000.000 o 4.000.000. En ese conjunto llegaron una o dos ofertas escritas, mucho hablado. Porque le reclamé al Olympiacos que querían pagar 2.000.000 y ahora querían pagar 800.000. Y la gerenta me contestó que nunca me llegó una nota, era todo que hablábamos con intermediarios. La forma de presentar los números también es importante. Si miro vamos a recibir limpios 800.000 dólares y vamos a tener sujeto a objetivo otros 450.000 dólares y un 15% de una futura venta, si tiene la valía que creemos que tiene, recibiremos 1.000.000 o 1.500.000 más. Si no tiene la valía querrá decir que nos equivocamos. Fue a una liga accesible, con chapa, porque participa de las copas de la UEFA, está en sus manos demostrarlo, si no puede no es lo que creíamos.

«Había que tomar una decisión en julio: extender el contrato o firmar, con un sueldo cinco veces mayor del bajo que tenía y con una opción de salida de 1.500.000. En esa opción de salida no había alternativas. Uno jugó una carta, esperamos que tenga un buen semestre y venderlo en una cifra mayor. La realidad es que los clubes de Europa es que si miran a 10 delanteros como posibles refuerzos, tienen a gente que mira todos los partidos para elevar los informes. Pero terminamos con partidos malos y el jugador perdió valor. Él estaba convencido de irse, sufrió muchísimo entre mayo y agosto, ya que una semana se iba a Inglaterra, otra a Genoa, otra a Celta de Vigo, Rayo Vallecano o Olympiacos, pero las ofertas no llegaron. Firmarle una extensión me parecía que sería por demás de dañino para su estado de ánimo, iba a ser muy negativo. Las cosas son como se puede dar, no como uno quiere.¿Quién es el principal perjudicado? Unión y el segundo soy yo, tengo que conseguir los aportes y acabo de poner 1.500.000 para comprar los cables para la iluminación. Giré 150.000 pesos para la cuenta del gas para no tener inconvenientes. Por lo que yo no saqué ningún beneficio de todo esto», acotó.

Siguiendo por el mismo hilo conductor, el mandamás rojiblanco fue directo a la coyuntura: «Estamos todos disconformes, porque no es la cifra en que lo queríamos vender. Teníamos dos opciones: que firme un contrato extendido en junio con una cláusula opción de 1.500.000, porque en 2.000.000 o 2.500.000 no hubo ninguna oferta. De manera informal hablé con un italiano y con una persona de Estrella Roja (Serbia), que solo podían pagar 2.200.000 bajo todo concepto, donde había que sacar la comisión, el 25% y no estaba la cifra final. Es evidente que no quedamos conformes, porque queríamos venderlo en más. Estamos esperando ofertas por otros jugadores que ni llegan. Hay muchos cuestionamientos y todo se hace ideológico, por lo que me pregunto, ¿cómo se vende a un jugador? Es cuando lo vienen a buscar y acá no hay una falta de gestión, porque no sirve de nada abrir una valija y salir a recorrer ofreciendo zapatos por Europa. Acá ni siquiera es una cuestión de plata, porque Genoa ofreció ese dinero que dije antes y terminó comprando a un polaco por 5.000.000; lo mismo con West Browinch de Inglaterra, que se llevó a uno en algo así como 10.000.000 de dólares. No es que no se dio porque pedimos mucho sino que para los clubes quizás Soldano no valía eso.Cada club hace su evaluación. También hay que ser sinceros y me duele decirlo, pero un jugador de Unión no tiene el mismo valor que uno de Vélez o los equipos grandes, como así tampoco compraremos en más de 1.000.000 de dólares un jugador de la B Metropolitana».

Circunstancialmente, dejó en claro que Unión de Sunchales recibe una parte por derechos de formación: «Sí, de eso se hace cargo el club comprador. Está en la cláusula del contrato. Puedo decir con orgullo que fueron la gente de Marcelo Simonian y Jorge Cysterpiller y no lograron hacerle firmar un acuerdo de representación y cuando yo fui el jugador decidió venir para Santa Fe. Me llena de alegría haber traído a Unión a Soldano, no solo como jugador sino también como persona y deportista».

Fuente: Uno Santa Fe/Realidad10